Las infecciones por los virus del ébola son bastante severas y frecuentemente letales. La pasada epidemia, que duró del 2013 al 2016 en el África occidental, infectó a más de 29,000 personas y mató a más de 11,000. Hasta el momento no existen vacunas o tratamientos que ataquen directamente la enfermedad, pero la sangre de uno de los sobrevivientes de esta epidemia puede cambiar eso.

El Dr. Kartik Chandran y su grupo de trabajo, en el Colegio de Medicina Albert Einstein, en Nueva York, EUA, analizaron la sangre de distintos sobrevivientes de la epidemia buscando anticuerpos que bloquearan la infección del virus. En la sangre de uno de los sobrevivientes encontraron dos anticuerpos que bloquean al virus del ébola, y reportaron el hallazgo en un artículo de la revista Cell, publicado hoy jueves 18 de mayo.

“Los dos anticuerpos que describimos son capaces de reconocer, bloquear y neutralizar a los cinco tipos de virus del ébola”, comenta a Cienciorama el Dr. Chandran. Esto le da al equipo de investigadores una gran ventaja sobre otros prototipos de vacunas que sólo están dirigidas a un tipo de virus, además de una gran capacidad preventiva, ya que es imposible saber cuál de los diferentes virus del ébola causará la siguiente epidemia.

Kartik Chandran se encuentra muy optimista acerca del avance y el alcance de la posible vacuna derivada del hallazgo. “Un prototipo de la vacuna, que contiene a ambos anticuerpos, está siendo evaluado en primates no humanos con muy buenos resultados” nos relata. “Al mismo tiempo, ya se están llevando a cabo estudios para definir la dosis, estabilidad y seguridad de la vacuna para ser probada en humanos”.

Estos anticuerpos actúan de una manera que parece bastante tardía si se los compara con otros, ya que bloquean el virus cuando ya se encuentra dentro de la célula del hospedero. El virus entra a la célula a través de una cápsula o bolsa llamada lisosoma (para saber más, revisa en Cienciorama “Lisosomas trabajando, células funcionando http://www.cienciorama.unam.mx/#!titulo/278/?lisosomas-trabajando–celulas-funcionando ). Para poder infectar a la célula y hacer más copias de sí mismo, el virus del ébola debe romper el lisosoma y expandirse por el citoplasma celular. Los dos anticuerpos que encontraron Kartik y su grupo se adhieren a la superficie del virus cuando se encuentra dentro del lisosoma y evitan que escape. “Creemos que el que los anticuerpos actúen tan tarde en el proceso de infección tiene que ver con que pueden bloquear a todos los tipos de ébola” argumenta el Dr. Chandran.

El trabajo de detectar los anticuerpos y realizar el prototipo de la vacuna no lo realizó exclusivamente el grupo del Dr. Chandran, sino que se aliaron con grupos de investigación del ejército estadunidense -Instituto de Investigación Médica del Ejército de EEUU-, y con la industria -Mapp Biopharmaceutical de California-. “Fue muy enriquecedor y práctico poder trabajar con expertos en distintas áreas, y hacer uso de una mayor capacidad tecnológica”, cuenta Chandran respecto a este trabajo en equipo. “Ya hemos trabajado con ellos en proyectos anteriores y estas experiencias previas nos permitieron avanzar muy rápido en este proyecto, lo terminamos en menos de un año”.

“Creo que colaboraciones como ésta, que unen distintos tipos de habilidades por parte de la academia, la industria biotecnológica y el gobierno, pueden ser tanto exitosas como muy satisfactorias”, nos dice el Dr. Kartik Chandran. El mejor trabajo de la humanidad se realiza en equipo, la ciencia no es una excepción, y en este caso es nuestra mejor arma para vencer a virus como el del ébola.

 

Fuente: Wec et al., 2017, Cell 169, 1–13 May 18, 2017 ª 2017 Elsevier Inc. http://dx.doi.org/10.1016/j.cell.2017.04.037

Imagen: Tubo con sangre a punto de ser evaluada para confirmar una infección por ébola. Fuente: https://www.medpagetoday.com/infectiousdisease/ebola/47980


Publicado originalmente en Cienciorama

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