Nuestros dientes se forman en capas, una sobre la otra. En ellas se va guardando nuestra historia. Al hacer un corte a lo ancho de un diente se ven anillos de crecimiento como en el tronco de un árbol. Analizando la estructura microscópica de los anillos de la dentina –el tejido que está debajo del esmalte y que es el segundo más duro del cuerpo–, Lori D’Ortenzio y su equipo de trabajo de la Universidad de McMaster en Canadá, han podido saber si las personas que habitaron la ciudad de Quebec hace 300 años recibían suficiente sol o si sufrían raquitismo.

El raquitismo es una enfermedad en la que no hay una mineralización completa de los huesos, lo que puede ocasionar fracturas o deformidades. La principal causa del raquitismo es la falta de vitamina D provocada por falta de exposición a la luz solar. “Lo que logramos observar en los anillos son periodos en los que un individuo tenía deficiencia –de vitamina D– y no hay una dentina mineralizada por completo.” Nos cuenta Lori D’Ortenzio para Cienciorama.

La deficiencia de vitamina D se puede presentar sólo en algunas épocas de la vida de un individuo, y como los distintos dientes se desarrollan a distintas edades, se puede obtener un cronograma de qué tanto se asoleaba alguien. “El hombre que analizamos de la ciudad de Quebec ejemplifica muy bien este fenómeno –explica Lori–; utilizando tres dientes diferentes, pudimos observar que el individuo sufrió cuatro etapas distintas de deficiencia, dos entre el año y medio y los dos años de edad, otra entre los cinco y los seis años, y otra alrededor de los doce años”.

El grupo de investigadores obtuvo sus muestras en los cementerios de Saint Matthew y Saint Marie en la ciudad de Quebec, activos entre 1771 y 1860, y también del cementerio de San Jacques en Francia (1225-1798). “Elegimos estos sitios arqueológicos porque estábamos seguros de que había casos de raquitismo entre los individuos presentes. También utilizamos los dientes de personas de nuestra época que sabemos que fueron saludables para que funcionaran como un control en los experimentos”, narra D’Ortenzio.

En países desarrollados cada vez hay más personas que desarrollan raquitismo, pues pasan cada vez menos tiempo en el exterior y no reciben suficiente luz solar. Esta enfermedad afecta actualmente a mil millones de personas. “Si podemos entender la historia de los niveles de deficiencia de vitamina D, podemos evaluar dónde estamos actualmente, y avanzar en contra de la enfermedad”, dice Megan Brickley, otra de las autoras del artículo publicado hoy 18 de julio en la revista Journal of Archaeological Science.

Conocernos a nosotros nos ayuda a prepararnos para el futuro. El grupo de Lori D’Ortenzio decidió empezar por los dientes. Como dijera el mejor cantador de subastas del mundo “Soy Gustavo Sánchez Sánchez. Soy el inigualable Carretera. Y yo soy mis dientes”.

Fuente: Lori D’Ortenzio, et. al,. “The rachitic tooth: A histological examination” Journal of Archaeologial Science. 18 de julio 2016.

Imagen: Derecha, uno de los dientes utilizados en el estudio. Fotografía de Lori D’Ortenzio.

Más sobre dientes en Cienciorama: El caso de Yax: el rastro de una muela. Daniel Alberto Fuentes Jiménez. http://www.cienciorama.unam.mx/#!titulo/428/?el-caso-de-yax–el-rastro-de-una-muela

Sobre Gustavo Sánchez Sánchez Carretera: “La historia de mis dientes” Valeria Luiselli. México 2013. Ed. Sexto Piso.


Publicado originalmente en el portal Cienciorama.

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