Se cuenta que durante la etapa de mayor expansión y dominio del imperio romano hubo una pequeña aldea francesa llena de galos irreductibles que no podía ser tomada. Los galos no sólo contaban con un espíritu inquebrantable, sino que se ayudaban de una poción mágica que los hacía invencibles, preparada por Panoramix, su druida.

Así como el imperio romano se fue extendiendo por todo el mundo conocido, los seres vivos llevamos en nuestro genoma un gran ejército de pequeños parásitos constituidos sólo de trozos de ADN. Éstos pueden ir extendiendo su número de copias y saltar de una posición a otra en el ADN de las células de un organismo, llegando a interrumpir el funcionamiento de genes esenciales y causando así enfermedades e incluso la muerte.

Estas pequeñas secuencias de ADN son llamadas transposones, y para hacer otra copia de sí mismas y cambiarse de lugar dentro del genoma, utilizan la maquinaria de la propia célula. Casi la mitad del genoma de los mamíferos está compuesto de transposones, por ello conocer la dinámica que tienen dentro del genoma es de gran interés médico y evolutivo.

Pero las células no están indefensas ante estos parásitos, cuentan con un sistema de defensa llamado Piwi, que deja una marca química en las secuencias de los transposones evitando que hagan copias de sí mismos. ¿Pero cómo trabaja Piwi para distinguir sus secuencias de ADN y permitir a su vez el funcionamiento regular de los genes de las células que invade? El grupo de Gregory Hannon y Yang Yu, de los laboratorios de Cold Spring Harbor en Estados Unidos, decidió estudiar el sistema de defensa Piwi. Los investigadores descubrieron que Piwi actúa tan rápido que es muy difícil de seguir dentro de la célula, así que Yu construyó una versión artificial para modificar y analizar uno a uno todos sus componentes dentro de células de mosca. Lo que encontró fue que cuando quitaba una de las proteínas de Piwi, su defensa era incapaz de distinguir entre los transposones y los genes de las células. Al volver a agregar la proteína, Piwi volvía a marcar a los transposones de manera correcta. Es como si esta proteína hiciera infalible a la defensa, como la poción del druida, por eso Yu decidió llamarla Panoramix en honor al personaje de los cómics de René Goscinny y Albert Uderzo.

Panoramix funciona como una gran ventaja al momento de combatir a los parásitos dentro de nuestro genoma. Pero si Panoramix llegara a ganar la batalla por completo, eliminando a todos los parásitos, entonces carecería de una función dentro de nuestros genomas y distintas fuerzas evolutivas lo eliminarían, dándole el mismo destino que a los parásitos.

La evolución también es acerca de contrarios, de contrapartes, si extingo algo, puede que me extinga yo también.

Fuentes: Yang Yu, JiaqiGu, Ying Jin,Yicheng Luo, Jonathan B. Preall, Jinbiao Ma, Benjamin Czech, and Gregory J. Hannon. “Panoramix enforces piRNA-dependent cotranscriptional silencing” appears in Science on October 15, 2015.

Noticia publicada en Cienciorama.

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