El perrito de la pradera mexicano es la especie de perrito que habita más al sur. Pero estos pequeños mamíferos no llegaron al territorio nacional por gusto, una fuerza mayor los orilló a buscar refugio dentro de los pastizales mexicanos. Investigadores del Instituto de Ecología de la UNAM y de la Universidad de Sonora, coordinados por Luis Eguiarte, decidieron investigar los orígenes y la historia de estos roedores y publicaron sus descubrimientos en la revista Molecular Phylogenetics and Evolution el pasado 3 de septiembre.

La historia de una especie se encuentra entrelazada con el ADN de los individuos que la componen, así que Luis Eguiarte y su equipo obtuvieron la secuencia de una zona del genoma nuclear y de un gen dentro de la mitocondria, además de analizar diez marcadores nucleares para 295 perritos de la pradera mexicanos (Cynomys mexicanus) y de su especie hermana, los perritos de cola negra (Cynomys ludovicianus).

A partir de estos datos concluyeron que los perritos que habitan al norte del territorio mexicano se separaron como una nueva especie hace 230,000 años. ¿Cómo sucedió este evento? Existen varias maneras y situaciones para que una nueva especie se forme. Para tener la historia completa de los perritos mexicanos habría que saber qué estaba pasando hace 230,000. En ese tiempo la Tierra pasaba por un periodo de glaciaciones intermitentes  que repercutían severamente en los ecosistemas. Con cada glaciación los bosques de Norteamérica se recorrían hacia el sur, y por lo tanto también los pastizales, el ecosistema que habitan los perritos de la pradera. Al retraerse la glaciación, el movimiento de los ecosistemas se daba en sentido contrario.

Con esta información climática, más los mapas geográficos de Norteamérica y la ubicación de restos fósiles de perritos de la pradera a lo largo del territorio nacional, los investigadores encontraron un modelo que les permitió vislumbrar cómo estos pequeños sobrevivieron las glaciaciones y formaron una nueva especie en el camino. Durante las glaciaciones, el sur de lo que ahora es Coahuila se inundaba –no empezó a ser un desierto hasta hace 10,000 año– separando a las poblaciones de perritos de la pradera al sur de esta barrera geográfica de las poblaciones del norte. Las poblaciones del sur fueron acumulando cambios en su ADN hasta convertirse en otra especie: el perrito de la pradera mexicano.

Estos animales son de gran importancia para los pastizales, ya que como nos cuenta Gabriela Castellanos, investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM “Las madrigueras que construyen los perritos proveen de refugio a muchas especies del pastizal, como la zorrita norteña y el tecolotito llanero; los perritos remueven los nutrientes del suelo, incrementan la captación de agua y recarga de los mantos acuíferos y son presa importante para muchos depredadores como el águila real.”

Fuente: Castellanos-Morales Gabriela, GámezNiza, Castillo-Gámez Reyna A., Eguiarte Luis E. Peripatric speciation of an endemic species driven by Pleistocene climate change: the case of the mexican prairie dog (Cynomys mexicanus). Molecular Phylogenetics and Evolution. 3 september 2015. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1055790315002584

Imagen: Perrito de la pradera mexicano (Cynomys mexicanus) de una colonia localizada en el estado de San LuísPotosí. Fotografía: Gabriela Castellanos.


 

Publicado originalemente en Cienciorama.

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