En la ciudad de Yuba, la capital de Sudán del sur, hay una epidemia de cólera, causada por la bacteria Vibrio cholerae. La ciudad cuenta con más de 372 mil habitantes y los cuerpos de salud sólo con 250 mil dosis de vacunas orales contra esta enfermedad bacteriana. Las matemáticas no los favorecen. Pero según los cálculos un grupo de investigadores de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins en Estados Unidos, y Médicos sin Fronteras en Suiza, existe una nueva estrategia que puede reducir los decesos por cientos.

La vacuna oral aprobada por la Asociación Mundial de la Salud en el 2011, no sólo se encuentra en cantidades escasas, sino que el protocolo dicta que un individuo debe de consumir dos vacunas con al menos dos semanas de diferencia. Esto trae consigo varios problemas: utilizar una doble dosis de una vacuna de por sí escasa, buscar a los individuos parcialmente vacunados después de dos semanas para su segunda dosis y mantener las vacunas refrigeradas.

El grupo de investigadores, coordinados por Justin Lessler de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins, decidió buscar la mejor estrategia para distribuir la vacuna de manera que se logre sacar el mayor provecho de las exiguas dosis. Tomando datos de epidemias previas de cólera, como la sufrida en Haití después del terremoto del 2010, el grupo de investigadores desarrolló un modelo matemático que les permitió visualizar en retrospectiva que si el millón de vacunas disponibles se hubiera administrado como dosis única –una dosis por persona–, se hubieran prevenido 78,317 casos de cólera y 783 muertes por esta enfermedad.

Si bien una sola dosis de la vacuna disminuye la probabilidad de desarrollar la enfermedad individualmente, a nivel poblacional se genera una mejor defensa. “Parece que las personas estarían más seguras al recibir una sola dosis en lugar de dos, porque al haber más vacunas disponibles sus vecinos también estarían protegidos” explica Andrew Azman coautor del estudio publicado el 25 de agosto en la revista PLoS Medicine. “Una dosis con mayor protección indirecta significa que habrá menos personas infectadas”.

Esta estrategia también es más barata y rápida que la anterior, ya que no hay que buscar a quienes ya recibieron la primera dosis para suministrarles la segunda, y por lo tanto no hay que mantener las vacunas en refrigeración por tanto tiempo. El modelo matemático es tan convincente que las autoridades de Yuba adoptaron esta estrategia para combatir la epidemia actual, la cual está siendo monitoreada muy de cerca por los autores de este artículo.

Fuente: Andrew S. Azman, Francisco J. Luquero, IzaCiglenecki, Rebecca F. Grais and Justin Lessler.The Impact of a One-Dose versus Two-Dose Oral Cholera Vaccine Regimen in Outbreak Settings: A Modeling Study. PLoS Medicine. 25 de agosto del 2015.

Imagen: Una mujer en Guinea toma una de las dosis de la vacuna oral contra el cólera. © David Di Lorenzo. http://www.doctorswithoutborders.org/news-stories/press-release/vaccinating-against-cholera-guinea


 

Publicado originalmente en Cienciorama

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