El investigador Carlos Jared tomó una pequeña rana y en ese momento realizó un descubrimiento científico, lamentablemente para él, uno muy doloroso. Lo que Jared y sus colegas de la Universidad de Sao Paulo, en Brasil, descubrieron fue la primera rana –en realidad, el primer anfibio– capaz de inyectar veneno.

Cuando Carlos Jared recogió la rana Corythomantis greeningi sintió un pinchazo seguido de un dolor agudo a lo largo de su brazo durante cinco horas. Había algo raro en eso, ¡las ranas no dan pinchazos! Algunas ranas secretan toxinas por su piel y eso las vuelve venenosas, pero hasta ahora no se había descrito rana alguna que tuviera forma de inyectar veneno.
Esta rana de la selva tropical de Goytacazes, en Brasil, posee un cráneo espinoso, especialmente en la zona del labio superior. Cuando la rana se siente en peligro, por ejemplo dentro de la boca de un depredador, alza la cabeza –movimiento poco usual e incluso imposible para otras ranas– de manera que las espinas de su labio entran en contacto con la boca del depredador dándole un pinchazo. Este pinchazo adquiere propiedades venenosas cuando las espinas del cráneo rompen la piel de la propia rana y atraviesan varias glándulas donde se producen las toxinas, recubriéndolas de veneno antes de que hagan contacto con el atacante.

El veneno de estas ranas no es muy diferente al de otras que no tienen manera de inyectarlo, salvo por un ingrediente, la hialuronidasa. Esta enzima no es tóxica, pero ayuda a la difusión de las toxinas en la víctima. Se sabe que está presente en los venenos de las serpientes, pero hasta ahora no se había encontrado en ranas. El veneno de C. greeningi, resultó ser dos veces más potente que el de las serpientes de cascabel.

El grupo de investigadores también encontró otra rana capaz de inyectar veneno, llamada Aparasphenodon brunoi, pero después de haber aprendido la lección, no la tomaron con las manos. Si Jared hubiera sido picado por esta segunda rana, el desenlace probablemente hubiera sido fatal, ya que su veneno es 25 veces más potente que el de la serpiente cascabel.

Estas especies de ranas ya habían sido descritas, pero se desconocía su capacidad de inyectar veneno, ya que se han estudiado muy pocas ranas en su ambiente natural, por lo cual los autores creen que hay muchas otras ranas con esta capacidad.
Aún no sabemos de lo que las ranas son capaces.

Artículo fuente: Carlos Jared,Pedro Luiz Mailho-Fontana, Marta Maria Antoniazzi,Vanessa Aparecida Mendes, Katia Cristina Barbaro,Miguel Trefaut Rodrigues, and Edmund D. Brodie, Jr. Venomous frogs use head as weapon. Current Biology. Agosto 17 2015.
http://www.cell.com/current-biology/abstract/S0960-9822%2815%2900788-5

Nota en Science: Angus Chen. Amid agony, scientists discover world’s first venomous frog. Science. Agosto 6 2015
http://news.sciencemag.org/plants-animals/2015/08/amid-agony-scientists-discover-world-s-first-venomous-frog

Imagen: Arriba a la izquierda Aparasphenodon brunoi y Corythomantis greeningi a la derecha. En la segunda fila: un acercamiento a sus cráneos, en la parte de la nariz, donde se pueden apreciar sus espinas. Abajo: un acercamiento a cómo estas espinas atraviesan la piel de las ranas. Copyright © 2015 Elsevier Ltd.


Publicado originalmente en Cienciorama

Anuncios